En redes sociales el norte promueve el «clean look», entre otras tendencias estéticas dirigidas a los más jóvenes con un objetivo político conservador. Desde este lado vemos que el sur no se acostumbra.
El rapero comunista español Pablo Hasel está preso hace ya cuatro años, víctima de una operación política y policial orientada a criminalizar su mensaje. En contraposición, resiste la dignidad y la belleza de la solidaridad.
Israel funciona como ejemplo de la remodelación supremacista del planeta, aún siendo protagonista de la retórica falaz «contra el terrorismo». Artículo de Diego Sztulwark publicado originalmente en Revista Crisis.